Este es el primero de unos cuantos post que tengo pensado escribir sobre virtualización y consolidación aplicadas a la PYME. Incluyo el matiz de la PYME por que calculo que escribir sobre virtualización a estas alturas de la historia, poco aportará a nadie. Más parecería un intento de aparentar controlar una tecnología actualmente de moda, que va más allá de lo que en unos pocos párrafos pueda escribir una persona como yo.
Quiero darle el enfoque de utilización de la virtualización como herramienta para reducir costes, ganar en tolerancia a fallos y seguridad, o dar soporte al crecimiento de la empresa sin que éste se vea comprometido por los sisemas de información. No voy a hablar aquí de la virtualización desde un punto de vista teórico o asociada a una determinada solución como los servidores blade o equivalentes. Me voy a centrar en los beneficios prácticos que esta tecnología proporciona a la PYME.
Mis primeros contactos con el mundo de la virtualización fueron en la universidad, allá por el año 2000. Corría el “rumor” de que algunos profesores enamorados de unix-linux, hacían correr máquinas virtuales en sus equipos para poder conectarse a los recursos de la red y demás como si tuviesen un Windows NT. Hasta esa fecha yo sólo conocía algo de la tecnología utilizada por Intel para la emulación de los procesadores 8086 derivados de los estudios que tuve que hacer para mi proyecto fin de carrera (PFC). Sin embargo ese “rumor” iba mucho más allá. Virtualizar todo un sistema operativo o plataforma, era todo un avance. Me interesó tanto que hasta realicé algunos ensayos para ver si hubiese sido aplicable al PFC.
Mi primer PFC trataba sobre el desarrollo de un prototipo de sistema operativo micronúcleo para la plataforma i386. Uno de los grandes retos con los que nos enfrentamos mis queridos Ángel, Roberto y yo, fue la realización de un cargador de SO desde disquete. Una vez arrancado el cargador, entrábamos en el famoso modo protegido de Intel, inicializábamos la memoria segmentada+paginada y dábamos paso al resto de módulos (el mío era el módulo de gestión de procesos y mensajes). Cuento todo esto por que las depuraciones del código que elaborábamos las realizábamos en una máquina que después de cada depuración debía ser reiniciada (cuanto tiempo perdimos). La virtualización nos hubiese ahorrado todo este proceso tan tedioso. Así que con más ganas que planificación realicé las pruebas. Tuve que dejarlas ya que debía continuar con mis estudios y el PFC de la superior tenía más prioridad en esos momentos.
La siguiente vez que me encontré con la tecnología de la virtualialización fue en Panda Software. Allí lo utilizaban para realizar las simulaciones de contagios de virus, creacion de entornos simulados, etc. La tecnología por aquel entonces, mucho más estable, ya empezaba a utilizarse de manera habitual, y el pasarse imágenes virtualizadas entre los apasionados de la tecnología era normal.
Hasta entonces había mirado la virtualización como una tecnología “curiosa” pero aplicable sólo en entornos concretos. No fue hasta el año 2005, justo después de haber defendido y aprobado una inversión en servidores fujitsu-siemens para un CPD de la empresa en la que trabajaba, cuando el proveedor del hardware, pasados 3 meses me dijo: “estos servidores son muy potentes … pero fujitsu dejará de desarrollarlos en un periodo de 3 meses. Van a pasar a utilizar una nueva arquitectura que …”. Yo pensé, “pero estos están locos, no hace ni 3 meses que mi empresa ha invertido miles de euros en estos servidores y en 3 meses se van a quedar obsoletos y no voy a poder ampliarlos”. Además tenía previsto actualizar un conjunto de servidores (por llamarlos de alguna manera ya que eran más bién unos agraciados clonicos que ya habían cumplido su cometido en la vida), pero claro, con esta perspectiva, quien se arriesgaba.
En ese momento comenté con mis compañeros, sobre todo con mi querido Iván, el propio proveedor local y demás gente cercana a mí las posibles soluciones al problema. Fue entonces, año 2005, cuando me decanté por la virtualización y comencé con un proyecto que a fecha de hoy sigue su curso. El objetivo era virtualizar toda la infraestrucutra que en ese momento se tenía en la empresa. La plataforma de virtualización escogida fue VMWare Server (por aquello del coste 0). Hicimos muchas pruebas y fue la que se demostró más estable. A fecha de hoy no sabría cual escoger. Seguramente VMWare ya que hasta la fecha se ha comportado de maravilla.
Asumimos el estudio de la tecnología y su aplicación. Nos llevo varios meses de pruebas, distanciadas en el tiempo ya que había que hacer informes y demás cosas, pero finalmente pusimos en producción un servidor virtualizado. Ese primer servidor contenía a nuestro querido, y odidado, Exchange. Hasta entonces había estado “incrustado” en la misma máquina que el servidor de ficheros y el active directory. Vamos, que si el servidor de más de 5 años fallaba por cualquier causa, como después de un año sucedió, parábamos la empresa y entonces todo dejaría de ser un problema para mi, al menos en la empresa
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La experiencia fue todo un éxito. Hoy sigue funcionando como si nada, guardamos copias integrales del mismo todos los años, además de las propias del Exchange. Lo más destacable desde mi punto de vista es que esa imagen que funciona perfectamente sólo tiene lo necesario para que funcione el Exchange, por lo que simplica terriblemente la gestión de actualizaciones. Los recursos asignados a la máquina virtual son los necesarios para su funcionamiento. Y si requiriese más, pues se los damos desde la consola de adminsitración y no pasa nada. Nunca fue tan facil ampliar la memoria o la capacidad de un servidor.
En el siguiente post comentaré cuales fueron los retos más importantes con los que nos enfrentamos, cómo los solucionamos, que problemas de escalabilidad tuvimos, etc. En post futuros trataré temas como:
- Consolidación de servidores
- Construcción de clusters virtualizados
- Arquitectura orientada a servicios (este tema es increible como encaja con la virtualización)
- Ventajas, inconvenientes y problemática de la externalización de un CPD
- Estrategia actual del proyecto de virtualización
- Novedades y tendencias en el segmento de la virtualización
Nos leemos.

